Ver imágenes completas — registro gratuito
Continuar con Google — es gratis o regístrate con email

¿Por qué registrarse? Solo para mantener los bots fuera de nuestro catálogo. Tu email es privado — nunca lo compartiremos ni te enviaremos nada sin tu permiso. ¡Te lo garantizamos!

Æ25 - Domitian ΕΠΙ ΑΡΧΙΕΡΕΩϹ ΚΛΑΥ ΒΙΑΝΤΟϹ, ΚΙ-ΒΥ

Emisor Cibyra (Conventus of Cibyra)
Año 81-96
Tipo Inicie sesión para ver los detalles
Valor Inicie sesión para ver los detalles
Moneda Inicie sesión para ver los detalles
Composición Inicie sesión para ver los detalles
Peso Inicie sesión para ver los detalles
Diámetro Inicie sesión para ver los detalles
Grosor Inicie sesión para ver los detalles
Forma Inicie sesión para ver los detalles
Técnica Hammered
Orientación Inicie sesión para ver los detalles
Grabador(es) Inicie sesión para ver los detalles
En circulación hasta Inicie sesión para ver los detalles
Referencia(s) Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del anverso Confronted busts of Domitian and Domitia: laureate head of Domitian facing right, jugate with the draped bust of Domitia facing left. The paired effigies are rendered in typical provincial style, with the circular legend distributed around the periphery of the field.
Escritura del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Escritura del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Canto Inicie sesión para ver los detalles
Casa de moneda Cibyra, Phrygia
Tirada Inicie sesión para ver los detalles
Información adicional

Cibyra was a Phrygian city with an unusual claim: ancient sources, including Strabo, noted its population spoke four languages simultaneously — Greek, Pisidian, Lydian, and Solymian. The magistrate named in this inscription, Claudius Biantus, held the office of archiereus — high priest of the imperial cult — a civic role that in provincial Asia Minor carried enormous local prestige and typically required the officeholder to fund public spectacles and sacrifices personally. Such liturgical spending often bankrupted families within a generation.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR