Ver imágenes completas — registro gratuito
Continuar con Google — es gratis o regístrate con email

¿Por qué registrarse? Solo para mantener los bots fuera de nuestro catálogo. Tu email es privado — nunca lo compartiremos ni te enviaremos nada sin tu permiso. ¡Te lo garantizamos!

500 000 Mark

Emisor Stadt Solingen (City of Solingen)
Año 1923
Tipo Local banknote
Valor Inicie sesión para ver los detalles
Moneda Inicie sesión para ver los detalles
Composición Inicie sesión para ver los detalles
Tamaño Inicie sesión para ver los detalles
Forma Inicie sesión para ver los detalles
Impresor Inicie sesión para ver los detalles
Diseñador(es) Inicie sesión para ver los detalles
Grabador(es) Inicie sesión para ver los detalles
En circulación hasta Inicie sesión para ver los detalles
Referencia(s) Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del anverso Gutschein der Stadt Solingen über
Fünfhunderttausend
500,000
Mark
Dieser Gutschein wird von allen Kassen der Stadtgemeinde Solingen eingelöst
Der Gutschein verliert seine Gültigkeit nach Aufkündigung in den Solingen Zeitungen
Solingen, 1. August 1923
Der Oberbürgermeister:
No
KUNSTANSTALT HERMANN RABITZ, SOLINGEN
Descripción del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del reverso STADT SOLINGEN
500,000
Mk.
Nachahmung strafbar
Firma(s) Inicie sesión para ver los detalles
Tipo de protección Inicie sesión para ver los detalles
Descripción de la protección Inicie sesión para ver los detalles
Variantes Inicie sesión para ver los detalles
Comentarios

Solingen's half-million Mark note was printed locally by Kunstanstalt Hermann Rabitz, a commercial art printing firm in the city — exactly the kind of regional shop that municipal authorities across the Weimar Republic turned to when hyperinflation outpaced the Reichsbank's ability to supply adequate currency. By mid-1923, cities and towns were legally permitted to issue their own emergency money, Notgeld, to meet payroll and keep local commerce moving. The denominations escalated so fast that notes printed in one week were economically obsolete by the next.

Solingen, a city built on precision metalworking — knives, scissors, surgical instruments — had a functioning industrial base that made local scrip marginally trustworthy. That distinction mattered in 1923.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR