Ver imágenes completas — registro gratuito
Continuar con Google — es gratis o regístrate con email

20 Nuevos Pesos

Emisor Banco de México
Año 1992
Tipo Inicie sesión para ver los detalles
Valor Inicie sesión para ver los detalles
Moneda New Peso (1992-date)
Composición Inicie sesión para ver los detalles
Tamaño Inicie sesión para ver los detalles
Forma Inicie sesión para ver los detalles
Impresor Inicie sesión para ver los detalles
Diseñador(es) Inicie sesión para ver los detalles
Grabador(es) Inicie sesión para ver los detalles
En circulación hasta Inicie sesión para ver los detalles
Referencia(s) Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del reverso Central vignette reproduces the carved lintel relief from Yaxchilán (Dintel de Yaxchilán) in intaglio, surrounded by a frieze of Mayan ceremonial figures derived from the Bonampak murals extending across the full width of the note. A guilloche octagonal medallion with the Banco de México monogram appears at upper left, and a circular seal at upper right; the denomination numeral 20 is at upper right and the legend VEINTE NUEVOS PESOS at lower right.
Leyenda del reverso BANCO DE MEXICO / 20 / NUEVOS PESOS / veinte nuevos pesos / DINTEL DE YAXCHILAN / MURAL DE BONAMPAK
Firma(s) Inicie sesión para ver los detalles
Tipo de protección Inicie sesión para ver los detalles
Descripción de la protección Inicie sesión para ver los detalles
Variantes Inicie sesión para ver los detalles
Comentarios

The 1992 Nuevos Pesos series was introduced as part of Mexico's currency redenomination, which lopped three zeros off the old peso following years of severe inflation — the 20,000 Viejos Pesos it replaced gives some sense of how far the currency had deteriorated through the 1980s. "Nuevo" was officially dropped from the denomination in 1996 once the public had adjusted to the new scale, making this a relatively short-lived series designation.

Banco de México printed this series in-house — one of the few central banks in Latin America that has long maintained its own production facility rather than contracting abroad.