Ver imágenes completas — registro gratuito
Continuar con Google — es gratis o regístrate con email

¿Por qué registrarse? Solo para mantener los bots fuera de nuestro catálogo. Tu email es privado — nunca lo compartiremos ni te enviaremos nada sin tu permiso. ¡Te lo garantizamos!

1000 Kwanzas

Emisor Banco Nacional de Angola
Año 2012
Tipo Inicie sesión para ver los detalles
Valor Inicie sesión para ver los detalles
Moneda Inicie sesión para ver los detalles
Composición Inicie sesión para ver los detalles
Tamaño 164 × 66 mm
Forma Inicie sesión para ver los detalles
Impresor Inicie sesión para ver los detalles
Diseñador(es) Inicie sesión para ver los detalles
Grabador(es) Inicie sesión para ver los detalles
En circulación hasta Inicie sesión para ver los detalles
Referencia(s) Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del anverso BANCO NACIONAL DE ANGOLA 1000
(Translation: National Bank of Angola)
Descripción del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del reverso MIL KWANZAS
KALANDULA
1000
(Translation: One Thousand Kwanzas)
Firma(s) Inicie sesión para ver los detalles
Tipo de protección Inicie sesión para ver los detalles
Descripción de la protección Inicie sesión para ver los detalles
Variantes Inicie sesión para ver los detalles
Comentarios

Angola's relationship with Goznak dates to the post-independence period, when the MPLA government's Soviet alignment made Moscow a natural source for currency production — a political and logistical connection that outlasted the Cold War by decades. This 2012 issue continues that long-running arrangement, by which point Goznak had been printing Angolan banknotes across multiple series for well over thirty years.

The watermark remains the sole listed security feature, which is notably sparse for a high-denomination note issued in the 2010s. Angola's kwanza had by this point been redenominated twice — the readjustado in 1995, then the current kwanza in 1999 at 1,000,000-to-one — so the 1000 Kwanza denomination itself carries the ghost of a hyperinflationary collapse.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR