Ver imágenes completas — registro gratuito
Continuar con Google — es gratis o regístrate con email

¿Por qué registrarse? Solo para mantener los bots fuera de nuestro catálogo. Tu email es privado — nunca lo compartiremos ni te enviaremos nada sin tu permiso. ¡Te lo garantizamos!

10 Groschen - John George I

Emisor Saxony (Albertinian Line), Electorate of
Año 1622-1623
Tipo Inicie sesión para ver los detalles
Valor Inicie sesión para ver los detalles
Moneda Inicie sesión para ver los detalles
Composición Silver
Peso Inicie sesión para ver los detalles
Diámetro Inicie sesión para ver los detalles
Grosor Inicie sesión para ver los detalles
Forma Inicie sesión para ver los detalles
Técnica Inicie sesión para ver los detalles
Orientación Inicie sesión para ver los detalles
Grabador(es) Inicie sesión para ver los detalles
En circulación hasta Inicie sesión para ver los detalles
Referencia(s) Inicie sesión para ver los detalles
Descripción del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Escritura del anverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del anverso JOHAN.GEORG.D.G.DVX.SAX.IVL.CLETMO Rosette
Descripción del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Escritura del reverso Inicie sesión para ver los detalles
Leyenda del reverso SA. ROMANI.IMP - ARCHIM.ET ELEC
Canto Inicie sesión para ver los detalles
Casa de moneda Inicie sesión para ver los detalles
Tirada Inicie sesión para ver los detalles
Información adicional

The years 1622–1623 mark the worst phase of the Kipper- und Wipperzeit, the currency debasement crisis that swept the Holy Roman Empire as dozens of mints — including those operating under Saxon authority — raced to produce debased small silver at profit. John George I had initially positioned Saxony as a voice of monetary restraint, but competitive pressure from neighboring territories made abstention economically untenable. The 10 Groschen denomination itself was a creature of the crisis, an inflated intermediate value that had no stable place in the coinage system before or after.

Saxony returned to orthodox coinage standards by 1623 under imperial pressure. Issues from this window are frequently encountered in poor condition — not from heavy circulation, but from the low silver content that accelerated surface degradation.

TAMBIÉN TE PUEDE GUSTAR